
El grupo socialista en el Congreso de los Diputados y el Ejecutivo hacen votos de fe en la recuperación del Pacto de Toledo, es decir, en volver a consensuar la reforma de las pensiones. Pero lo tienen muy difícil. El resto de los partidos exige, como primer paso para el trabajo conjunto, un acto de arrepentimiento. «El Gobierno tiene que dar marcha atrás en la aplicación unilateral de cambios, como son la propuesta del retraso de la edad de jubilación o la congelación de las pensiones para el 2011», según apuntan desde las filas de la oposición. El abanico parlamentario, con la única excepción del PSOE, está en contra de que el año que viene las prestaciones de los mayores carezcan de revalorización.
Con este panorama de fondo, CC OO distribuirá entre los ciudadanos trípticos con el eslogan 'La salida de la crisis no pasa por recortar las pensiones'. Los folletos recogen como alternativa al ahorro de 1.500 millones de euros, que el Gobierno pretende conseguir con la congelación del 2011, la recuperación del recientemente eliminado impuesto sobre el patrimonio y sucesiones, que supondría volver a recaudar 1.800 millones de euros al año. Comisiones denunció que España se gasta tres puntos menos del PIB en pensiones que los otros países de la UE.