
Hasta ahora, el trabajo de los policía locales se centraba en la instrucción de atestados y diligencias, mientras que de los detenidos se hacían cargo las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Con el acuerdo de colaboración suscrito ayer entre el Ministerio del Interior y el Ayuntamiento de Valladolid, los agentes municipales desempeñarán funciones propias de la Policía Judicial.
«Ahora no sólo vamos a hacer el atestado del accidente, sino toda la investigación de delitos contra la seguridad vial como los excesos de velocidad o la privación del permiso de conducir. Vamos a hacer las diligencias para mandarlas directamente al juez y los detenidos, en el caso de que los haya», explicó el superintendente jefe de la Policía Municipal de Valladolid, Juan López de Haro.
Este nuevo acuerdo suscrito «sólo beneficia a los ciudadanos y a su seguridad», como destacó el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Minutos antes, había rubricado otro pacto con la Junta de Castilla y León para integrar a la Guardia Civil y la Policía Nacional en el servicio de urgencias 112.
«La Policía Municipal va a tener unas competencias que antes no tenía y la Policía Nacional cede competencias y gana unos excelentes colaboradores», aclaró el ministro del Interior.
En Valladolid funciona ya, desde hace cuatro años, la Sala Conjunta, una experiencia pionera en España que ha puesto a trabajar, codo con codo, a agentes locales con nacionales durante todas las madrugadas.
La Policía Local también ejercerá funciones judiciales en Extranjería y menores. Se creará un centro de coordinación operativa que funcionará las 24 horas del día y que trasmitirá on line a la Policía Judicial todas las actuaciones que practique.
La intención es que en dos meses, la Policía Municipal pueda estar ejerciendo funciones judiciales como la recepción de denuncias o la investigación de los hechos que constituyan una o varias infracciones penales.
En concreto, actuará en aquellas infracciones que, en primer instancia policial, puedan ser calificadas como falta o delito menos grave, entre las que se encuentran las faltas penales, violencia doméstica y de género, quebrantamientos de condena, órdenes de alejamiento y privaciones del derecho a conducir, hurtos, delitos contra la seguridad del tráfico, amenazas y coacciones.
Unos treinta agentes desempeñarán estos trabajos, después de pasar por varios cursos de formación, selección de personal y especialización, como destacó López de Haro.
«Teníamos un servicio en el que atendíamos a las víctimas de violencia doméstica. Hacíamos las diligencias pero, sin embargo, los detenidos los pasábamos a la Policía Nacional. Y ahora vamos a hacer la instrucción completa, sin olvidarnos de que, fundamentalmente, lo que queríamos era atender a las víctimas, aunque los detenidos también los vamos a tratar nosotros», aclaró el superintendente jefe de la Policía Municipal.
Con respecto a los procedimientos básicos operativos de la Policía Judicial, serán los agentes locales los que procedan a la detención y su conducción a las dependencias del servicio competente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a los efectos de identificación y reseña.