
El 22 de julio, lluvias torrenciales cayeron en el este y el norte del país dejando a 26.000 personas sin hogar y una persona muerta. Las áreas afectadas son las diócesis de Fada N’Gourma y Kaya.
“Casas, carreteras y puentes fueron destruidos, y en algunas áreas el acceso es difícil. Muchas personas afectadas lo han perdido todo. No tienen qué comer y existe un alto riesgo de un brote de malaria como consecuencia de las inundaciones “, dijo Flavien Bationo de Caritas Burkina Faso.
Caritas está planificando aumentar el llamamiento de emergencia de Burkina Faso lanzado un junio, de U$400.00 (€312.320) a U$690.000 (€531.140). Los fondos adicionales proporcionarán alimentos y otros artículos para un total de 2.500 hogares, incluyendo a las personas que recientemente se quedaron sin techo como consecuencia de las inundaciones.
El l programa de emergencia de siete meses originalmente se centraba en suministrar alimentos y ayudarle a la gente a recuperarse de las inundaciones del pasado septiembre. Éste ya incluía a las dos diócesis que fueron afectadas por las inundaciones de la semana pasada.
Esta es la segunda vez en menos de un año que los habitantes de Burkina Faso se enfrentan a los efectos de la lluvia torrencial. Las masivas inundaciones de septiembre del año pasado afectaron a 600.000 personas y dejaron un saldo de 150 muertos.
Luego de ese desastre, Caritas inició un programa de emergencia que se centró en salud, albergue, alimentos, higiene y educación.
Los efectos de las inundaciones frecuentes en las comunidades rurales en países en vías de desarrollo son devastadores. La gente no sólo pierde sus hogares, sino que en estas sociedades que dependen de la agricultura, muchos también pierden su ingreso.
Las inundaciones de ahora ocurrieron justo después de la época de siembra en Burkina Faso. Esto significa que las cosechas de septiembre/octubre estarán en riesgo, lo cual tendrá impacto a largo plazo en la vida de la gente.