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Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez

En 2011 la Asamblea General de las Naciones Unidas, a través dela resolución 66/127, designó el 15 de junio como el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, convirtiéndose en una fecha para defender los derechos de todas las personas mayores, así como para denunciar el maltrato y el abuso a los que son sometidos muchos de ellos.

Según la Organización Mundial de la Salud, el maltrato a las personas mayores se define como “un acto único o repetido que causa daño o sufrimiento a una persona de edad, o la falta de medidas apropiadas para evitarlo, que se produce en una relación basada en la confianza”, pudiendo ser de diferentes tipos (maltrato físico, psicológico, económico, sexual, negligencia y/o abandono, entre otros).

En la actualidad empiezan a visibilizarse situaciones de maltrato hacia las personas mayores en los diferentes ámbitos: en el familiar y/o domiciliario (falta de formación, estrés del cuidador), en el institucional (por la falta de los recursos necesarios, las restricciones físicas o químicas, la deshumanización en el trato, la escasa posibilidad de tomar decisiones sobre lo que les atañe, etc.) o en el ámbito social (por edadismo o discriminación por cuestiones de edad, por la  infantilización, por la presencia de las nuevas tecnologías que les impiden acceder a los servicios públicos y privados, etc.).

Este tipo de situaciones sólo hacen referencia a una mínima parte del abuso y maltrato que se llega a conocer, ya que las estimaciones consideran que sólo 1 de cada 24 casos sale a la luz. Los motivos pueden ser, entre otros, el temor o la protección al/la agresor/a, el miedo a ser institucionalizado, la vergüenza que supone hacerlo público, la normalización del maltrato, por la desinformación o aislamiento,… en el caso de las víctimas  o por atribuirlo al estado de salud, el pensar que es una cuestión que está dentro de la esfera familiar,.., en el caso de los profesionales.

La realidad es que como sociedad todavía nos cuesta reconocer y erradicar cualquier forma de maltrato. ¿Cómo podemos actuar?

En primer lugar, realizando campañas de prevención y sensibilización dónde se ponga en valor a las personas mayores, al proceso de envejecimiento, eliminando el edadismo imperante, así como los estereotipos y el lenguaje estigmatizante, ya sea porque infantiliza o porque incide en los déficits y no en las personas.

En segundo lugar, promoviendo la participación de las personas mayores en la sociedad y fomentando las relaciones sociales como herramientas para evitar el aislamiento social.

En tercer lugar, llevando a cabo campañas de asesoramiento y formación a los profesionales que trabajan con personas mayores y a los cuidadores (familiares o no familiares), para que les den un trato adecuado.

En cuarto y último lugar, crear servicios específicos de atención a personas mayores, que atienda y proteja a las personas que así lo demanden.

Cáritas comprometida con el buen trato

Como decíamos en el comunicado de Cáritas Española con motivo de esta jornada el año pasado: «invitamos a seguir reflexionando y trabajando para cambiar la visión social del envejecimiento y avanzar hacia el concepto de buen trato hacia las personas de más edad. Esto implica, entre otras cosas, el reconocimiento de sus derechos, el respeto y el apoyo para el ejercicio de su autonomía y el cuidado centrado en el desarrollo del proyecto de vida que hace única a cada persona»

Desde el Programa “Envejecemos en común”, de Cáritas Diocesana de Valladolid, abogamos por el buen trato a las personas mayores, por su  revalorización, por convertirlas en el eje de nuestra acción desde la promoción de la atención centrada en la persona y desde la dignidad y el respeto.

Y es que cómo nos recuerda el Papa Francisco, cuando nos habla de “esta cultura del descarte”: “El anciano no es un extraterrestre. El anciano somos nosotros: dentro de poco, dentro de mucho, inevitablemente, aunque no pensemos en ello. Y, si no aprendemos a tratar bien a los ancianos, así nos tratarán a nosotros” (Catequesis audiencia general, Ciudad del Vaticano, 04/03/2015).

¿Día del Mundo Rural… el 15 de mayo? Ni lo sabía!!!

El 90% de nuestro territorio pertenece al mundo rural, aunque solo el 25% de la población vive en los pueblos. La despoblación, la falta de servicios, de formación y empleo, fuerzan a muchas personas a abandonarlos.  Pero nuestros pueblos están llenos de riqueza.  En el mundo rural la comunidad adquiere un valor especial, cada persona cuenta.  En los pueblos nos apoyamos, conocemos a nuestros vecinos y vecinas;  cuidamos de nuestro entorno y  nos encargamos de la tierra para que continúe siendo fuente de recursos.

Cáritas quiere poner en valor la vida en los pueblos con la celebración del Día del Mundo Rural el domingo 15 de mayo y de modo especial,  agradecer a todas las personas que revitalizan, colaboran y tejen redes en el mundo rural.

Desde hace años profundizamos en la realidad del medio rural, descubriendo sus necesidades pero también los valores que nos abren a un mundo lleno de posibilidades y retos. Entre ellos:

  • Conocer la realidad de la iglesia en el mundo rural y nuestra capacidad de trasformación, de realizar acciones significativas junto con  otras entidades y grupos.
  • Avanzar en la conexión y complementariedad entre lo rural y lo urbano;  la globalización nos saca de nuestras parcelas, soy de ciudad, soy del mundo rural;  es necesario buscar nuevas formas de convivencia entre ambos mundos.
  • Apostar por la rentabilidad humana, social y  la medioambiental: impulsar valores como la sencillez, el cuidado mutuo y la conexión con la naturaleza.
  • Visibilizar, valorar y hacer atractivo el estilo de vida rural. En los pueblos el ritmo es más sosegado, la naturaleza marca el compás.
  • Influir en las políticas públicas para que revitalicen las zonas rurales, frenen la soledad y el aislamiento y que garanticen los mismos derechos para las personas que viven en los pueblos.

Queremos que el Día del Mundo Rural, ayude a sensibilizar y reconocer la enorme riqueza que tiene la vida de nuestros pueblos, que nos impulse a seguir trabajando desde Cáritas en estas zonas, que son mayoría de nuestro territorio, donde viven y sueñan una minoría de personas.

Queremos que sea día de ilusiones, de esperanza, de arrimar el hombro, de exigir que no queremos salir de los pueblos…

 Y especialmente, día de agradecimiento a todo el voluntariado de nuestras Cáritas Parroquiales rurales que, día tras día, con acciones pequeñas pero llenas de sentido,  siguen construyendo comunidad solidaria.

Cáritas invita a “ayudar X dos” en la declaración de la Renta

Es el momento de estar más cerca de más personas

La pasada primavera, el 54% de las personas contribuyentes marcaron la casilla solidaria de la renta, superando los 11 millones y medio de personas. Sin embargo, todavía hay un 46% (10 millones de personas) que no lo hacen, o bien porque marcan solamente la casilla de la Iglesia católica o porque no marcan ninguna (35%). Dejar en blanco estas casillas de la asignación tributaria supone que una parte importante de la recaudación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) pase cada año directamente a las arcas del Estado, en lugar de destinarse a fines sociales o al sostenimiento de la Iglesia.

Multiplicar la labor

Si todos los contribuyentes marcaran la casilla de otros fines sociales, las organizaciones del tercer sector podrían haber recibido este año cerca de 631 millones de euros en lugar de los 386 que obtuvieron de la asignación tributaria, según el balance de los datos provisionales facilitados por Hacienda.

La solidaridad de los contribuyentes españoles a través de las casillas de la asignación tributaria permite a Cáritas poner en marcha cada año cientos de proyectos sociales, ya que, como entidad del tercer sector de acción social, obtiene fondos a través de la casilla de “otros fines sociales” y también de la casilla destinada a la Iglesia católica, al ser la confederación oficial de las entidades de acción caritativa y social de la Iglesia en España.

Cáritas, con la Campaña de la Declaración de la Renta recuerda y propone a las personas contribuyentes la posibilidad de marcar de manera conjunta las dos casillas de asignación tributaria en la declaración de la renta: Iglesia católica y Fines de interés general considerados de interés social.

Cáritas invita a poner la “X” en las dos casillas de la Asignación Tributaria

Muchos contribuyentes desconocen que tienen en sus manos la posibilidad de marcar conjuntamente las dos casillas solidarias en la Declaración de la Renta y poder ayudar el doble (0,7% + 0.7% = 1,4%) a las personas en situación social más vulnerable. Esta opción no afecta en absoluto a la cuota final de la declaración como tampoco significa que se vaya a pagar más ni que se reduzca el importe a devolver, sea cual sea el resultado de nuestra declaración.

Se trata de una opción muy sencilla, ya que al marcar ambas opciones de forma simultánea, los ciudadanos pueden colaborar a la vez, y sin coste añadido alguno, con un 0,7% de su base imponible a sostener la acción de la Iglesia y con otro 0,7% a apoyar los fines sociales que desarrollan Cáritas y otras muchas organizaciones que reciben fondos del IRPF para financiar una parte de su labor solidaria.

Cáritas, como entidad del tercer sector de acción social, recibe fondos para sus proyectos sociales aportados por los contribuyentes a través de la casilla de “Fines Sociales”. Pero, al mismo tiempo, como Confederación oficial de las entidades de acción caritativa y social de la Iglesia católica en España, Cáritas recibe también apoyo financiero de la Conferencia Episcopal Española y de las Diócesis españolas, una parte de cuyo sostenimiento procede de las aportaciones que se recaudan mediante la casilla destinada a la Iglesia católica.

Cáritas Diocesana de Valladolid atendió a 3.087 personas en el año 2021 en proyectos sociales financiados mediante la asignación tributaria a “Fines Sociales” del IRPF con 302.069,7 €. Estos proyectos se dirigen a atender necesidades básicas de colectivos en exclusión social y a favorecer la integración de personas con grandes dificultades sociales (jóvenes, mujeres, inmigrantes, gitanos y personas mayores).

De la casilla “Iglesia católica”, cada una de la Cáritas diocesanas recibe una asignación directa de la CEE. En concreto, Cáritas de Valladolid recibió en 2021 (procedentes de las declaraciones del ejercicio presupuestario de 2020) la cantidad de99.747 euros, que se destinaron a necesidades básicas, sobre todo de las familias.

Recuerda que marcar conjuntamente las casillas de la Iglesia y la de Fines Sociales no supone pagar más ni que se le devuelva menos

Si lo haces, aportarás el 1,4% de tus impuestos al sostenimiento de la Iglesia y a apoyar proyectos de atención a personas en situación de pobreza y exclusión. Se pueden marcar ambas casillas y no tendrás que pagar más ni te devolverán menos.

Por eso, con motivo del inicio de la campaña de la Renta 2022 y con el objetivo de poder seguir impulsando una sociedad más justa, inclusiva e igualitaria, Cáritas lanza la campaña “No cuesta nada ayudar X dos” para invitar a la sociedad a marcar las dos casillas.

DElibera, grupo psicoeducativo para jóvenes

Jóvenes que quieren “darle una vuelta” a su vida

Se trata de una nueva forma de intervención psicoeducativa con jóvenes entre 18 y 30 años que se encuentran en procesos terapéuticos individuales. Después de cinco meses de experiencia, podemos decir que el grupo se ha hecho realidad.

Delibera convoca hasta 8 plazas por curso para jóvenes que necesitan profundizar en su vida y hacerla más saludable. Son diferentes entre sí, cada uno acude por una razón distinta, sus momentos personales son diversos, y sus historias también difieren en gran medida, pero viven necesidades similares que los unen.

Una de ellas es que experimentan el malestar emocional. La ansiedad acompaña el día a día de la mayoría de ellos; a veces se han acostumbrado a la sensación por su cronicidad y otras se sienten bloqueados por ella en situaciones concretas, impidiéndoles avanzar en sus objetivos. En algunos esa ansiedad va acompañada de momentos de melancolía, o de frustración; para otros la ansiedad es la antesala de su rabia contenida.

Todos las personas, jóvenes y adultas, vivimos estos sentimientos a veces, y en algunas temporadas de forma intensa, pero estos jóvenes atraviesan estas emociones en un momento crucial de su vida.

Esa es la segunda cosa que los une, atravesar un momento crucial. Y no, no sólo porque sean jóvenes. Todos ellos se encuentran en una etapa de transición decisiva.

Un proceso que todos debemos hacer en algún momento de nuestra vida: construir nuestro yo, nuestro proyecto de vida adulta. Una complicada tarea que la mayoría podemos llevar a cabo cuando se dan las condiciones adecuadas: una suficiente estabilidad económica, un adecuado apoyo de familiares o tutores y una situación personal que permita cubrir, al menos en parte, nuestras necesidades de seguridad, de afecto y de valoración.

Cuando se dan estos factores podemos soñar con aquello que queremos estudiar, o con la vocación que nos gustaría desarrollar; nos preocupa elegir bien a nuestros amigos y encontrar quizá la pareja que encaja con nosotros. Pero si estos factores no están presentes en cierta medida, el proyecto queda “a la espera”.

Y éste es el tercer punto que los une: los participantes de Delibera tienen un proyecto de vida que está esperándolos, y que espera a que su mundo emocional pueda ponerse en orden, a que la imagen que tienen de ellos mismos gane en la balanza contra el malestar.

Cuando lo consigan, podrán lanzarse a mostrar su mejor cara en una entrevista de trabajo, se verán libres de retomar sus estudios, podrán recuperar un papel de responsabilidad en su familia, se atreverán a construir amistades profundas o experiencias de compromiso en pareja, o incluso podrán empezar a perdonar su pasado, un pasado que para algunos fue especialmente duro.

¿Cómo les prepara Delibera para ese día? Contando sus avances de la semana, dedicando un tiempo para entrar en una parte de su mundo interior y compartiendo con el resto del grupo lo que descubren de sí mismos.

¿Y de qué hablan allí? De cuatro grandes temas: la imagen que tienen de sí mismos, la iniciativa en la búsqueda de soluciones, las relación con sus emociones y las de los demás, y la realización de planes de futuro teniendo en cuenta sus propios valores.

Es un lujo poder acompañar a estos jóvenes en este momento de transición, trabajar con ellos deja un poso de esperanza, esperanza “de la real”, y la convicción de que la vida se abre camino aunque no siempre empiece con buen pie. 

La calle y Navidad

Unas Navidades más. Y van más de 10 sin un techo… Estas me pillan durmiendo en una caseta abandonada del Canal del Duero. Hoy es Nochebuena. Los recuerdos de tiempos mejores me dan fuerza para acercarme a mi barrio. Allí el ambiente es festivo, por todo lo alto. Antiguos amigos y antiguos vecinos van apareciendo en mi camino. Me hace ilusión verles, y por un momento, me siento feliz. La tarde avanza y se acerca la hora de la cena. Entonces, vuelvo a encontrarme solo. No tendré una cena deliciosa, y lo que es peor, nadie para compartirla. Gracias al alcohol, la pena se lleva mejor. Ahora solo pienso en dormir, en acostarme pronto. Quiero que la noche pase rápido. Y pasa, pero también el efecto del alcohol.

Amanece el día 25 y según sube el sol, mi ánimo baja a lo más profundo. ¡Qué duro se me hace! Ahora no tengo ganas de nada. Pensar me duele y solo quiero escapar. Que pasen pronto estas navidades. Ojalá las próximas puedan ser mejor.